quebrantahuesos fcq

NOTICIAS


23/01/13

El cambio climático podría provocar pérdidas millonarias en las estaciones de esquí del Pirineo.

Una investigación en la que participan la Universidad Politécnica de Cataluña y el Observatorio de Sostenibilidad de Andorra ha analizado el caso particular del país pirenaico y prevé unas pérdidas que podrían rozar los 50 millones de euros.   Uno de los mayores desafíos al estudiar el efecto del cambio climático es establecer la relación entre los impactos físicos y los cambios medioambientales, por un lado, y entre estos y las implicaciones humanas, por el otro. Una investigación internacional, en la que participa la Universidad Politécnica de Cataluña, ha estudiado el caso particular de Andorra y ha demostrado que, previsiblemente, el aumento de temperaturas como consecuencia del cambio climático supondrá una menor duración de la temporada de esquí en las estaciones del principado. Asimismo, se prevé, dependiendo el escenario de cambio climático previsto, una caída en los ingresos y la menor capacidad de adaptación proporcionada por las máquinas de producción de nieve de cultivo. El trabajo, que ha sido publicado en la revista Climate Research, estima un menor número de esquiadores, particularmente en las estaciones de esquí situadas a menor altitud. Las regiones de montaña se consideran especialmente vulnerables ante los efectos del cambio climático. “La rápida disminución de los glaciares, los cambios en la cantidad y la frecuencia de las nevadas y las variaciones en los niveles y distribución de la biodiversidad, son ejemplos que demuestran la alta sensibilidad de los ecosistemas montañosos”, explica a SINC Marc Pons, del Laboratorio de Medida y Modelización de la Sostenibilidad de la Universidad Politécnica de Cataluña y del Observatorio de la Sostenibilidad de Andorra, coautor del trabajo. Andorra es un país pequeño en medio de los Pirineos, entre Francia y España, con una población de aproximadamente 80.000 habitantes. Recibe unos 10 millones de turistas cada año, según datos de Andorra Turisme 2010, especialmente en la temporada de invierno. El turismo de nieve es una de sus principales fuentes de ingresos para el desarrollo local. Con 4ºC más, las máquinas de nieve artificial no mantendrían la temporada de esquí en las zonas menos altas. El estudio ha analizado tres estaciones de esquí del principado, Grand Valira, Pal-Arinsal y Arcalís, y se basa en tres escenarios posibles como consecuencia del cambio climátic la situación actual y dos posibles condiciones futuras. De estas dos últimas, la primera considera un aumento de 2 ºC en la temperatura media en invierno, mientras la segunda se basa en una subida de 4 ºC. “Hemos empleado esas cifras de aumento de temperatura basándonos en dos de los escenarios del informe SRES del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, IPCC, y que se prevén como plausibles para el Pirineo a finales del siglo XXI”, comenta Pons. Con esas estimaciones han analizado posibles consecuencias, como la reducción temporal de la temporada de esquí, la consiguiente disminución del número de esquiadores y los gastos de estos al visitar la región. En la investigación, la altitud a la que se sitúa el dominio esquiable aparece como “uno de los factores más determinantes en la vulnerabilidad de las estaciones”, comenta Pons. Han valorado la futura cobertura de nieve en cada uno de los complejos turísticos a varias altitudes: a 1.500 metros, a 2.000 y a 2.500. Pons añade que estudiar distintas altitudes “es importante al analizar la capacidad de las estaciones para compensar la variabilidad climática mediante la producción de nieve de cultivo”. En las últimas décadas “las estaciones han invertido cantidades significativas de dinero en la producción de nieve artificial”, señala. En el caso de Andorra, en torno al 50% de las áreas de esquí están cubiertas por estos sistemas de producción de nieve. Además, el investigador explica que existe “una gran variabilidad dentro de una misma región, lo que nos lleva a hablar de dos grupos de estaciones: unas más vulnerables y otras más resilientes, como Arcalís”. En concreto, si la temperatura aumentara 2 ºC en invierno, solo las áreas más bajas de Pal-Arinsal se verían afectadas y la duración de la temporada se reduciría un 30%, por lo que la reducción del número de esquiadores y su inversión en la región sería muy pequeña. En cambio, de producirse un aumento de 4 ºC, los tres complejos turísticos sufrirían reducciones serias en sus zonas situadas a menor altitud, donde ni siquiera las máquinas de producción de nieve de cultivo podrían ayudar a mantener la temporada de esquí. Sin embargo, las áreas más altas se mantendrían estables durante toda la temporada. La situación más crítica sería la de Pal-Arinsal, que no podría seguir funcionando, ni siquiera con máquinas de producción de nieve, mientras Grand-Valira y Arcalís sí continuarían adelante, aunque con un periodo de esquí más corto. En este contexto, se registrarían un 15% menos de visitantes, con unas pérdidas estimadas de aproximadamente 50 millones de euros por temporada. En este caso, los complejos con mayores cifras de visitantes –Pal-Arinsal y GrandValira– se verían afectados tanto al comienzo como al final de la temporada. Sin embargo, “más que la cifra propiamente dicha lo realmente importante es la capacidad de poder relacionar los cambios físicos”, comenta Pons. El investigador apunta a que pese a la importancia de la altitud, “existen otros factores determinantes, como la orografía y la orientación, que tienen una fuerte influencia y por lo tanto tienen que ser tenidos en consideración en futuros estudios”. Con este tipo de estudios las administración públicas pueden conocer con mayor profundidad y detalle qué zonas o estaciones se presentan más vulnerables a los efectos del cambio climático, cuál puede ser la horquilla de posibles impactos y qué medidas de adaptación son las más adecuadas para cada caso concreto. Referencia bibliográfica: Marc Pons-Pons, Peter A. Johnson, Martí Rosas-Casals, Bàrbara Sureda, Èric Jover. “Modeling climate change effects on winter ski tourism in Andorra”. Climate Research. Vol. 54: 197-207, 2012.  

  Observación de quebrantahuesos ¡Colabora en la conservación del Quebrantahuesos comprando la Mascota Oficial! Haz click aquí.  
Campaña para incentivar el consumo de carne Raza Pirenaica. Proyecto Piloto Zona Infantil
Conoce la naturaleza pirenaica Varcriq - vigilancia de areas criticas de quebrantahuesos Zona Infantil
Marcha Cicloturista Quebrantahuesos
 

Asociación de Fundaciones Privadas de Conservación de la Naturaleza.

Las fundaciones para la conservación de la naturaleza son una herramienta esencial para protección de la biodiversidad y la participación social


La Asociación de Fundaciones Privadas de Conservación de la Naturaleza (AFN), constituida en febrero de 2012, nace de la necesidad de defender la especificidad de las fundaciones conservacionistas de base privada, animándonos a trabajar en red para compartir experiencias, y de tener una representación unificada ante las administraciones públicas y otros operadores.

Agrupa a un total de 16 entidades que se reparten por la distinta geografía española y abarcan numerosas áreas de actuación en materia de conservación de la naturaleza.

Son entidades privadas de interés general que cumplen un papel determinante en la sociedad. En nuestro país, las fundaciones de conservación y ambientales son actores esenciales en la protección del medio ambiente, canalizando fondos, tanto públicos como privados, que contribuyen a facilitar el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, tal como contempla nuestra Constitución.

En este sentido, colaboran con los poderes públicos para velar por la utilización racional de todos los recursos naturales con el fin de proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente.

Los principales fines de la AFN son los siguientes: - Representar y defender los intereses colectivos de las fundaciones de conservación de la naturaleza. - Fortalecer la colaboración entre las fundaciones asociadas de cara a lograr una mayor eficacia en las actividades de conservación. - Defender la participación de la sociedad civil y en concreto de las fundaciones, en la formulación, seguimiento y ejecución de las estrategias y las medidas de conservación.



CERRAR
© Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de esta Web sin autorización de los autores. FCQ© 2010
Fotografías: Francisco Márquez y F.C.Q · Traducciones: Elisabeht Porthaine (Fundación Lammergier Fonds)

Diseñado por JFactory